El compresor que alimenta una planta PSA libera una cantidad importante de calor. Un sistema adecuado puede transferir parte de esa energía a otra necesidad mediante aire o agua caliente. Esto no significa que el consumo eléctrico del compresor disminuya en la misma proporción. El beneficio procede de reducir la energía que realmente habría aportado otra fuente térmica.
Compare la carga del compresor con la demanda de agua caliente o calefacción en una misma escala temporal. Registre temperaturas necesarias, caudal, distancia de tuberías, uso estacional y fuente térmica existente. La potencia de placa no basta para calcular la recuperación anual. El calor generado sin demanda no constituye ahorro si no puede almacenarse y utilizarse después.
En un circuito de agua, la potencia térmica aproximada es Q̇ = ṁ × cp × ΔT. Con caudal másico en kg/s, calor específico en kJ/(kg·K) y diferencia térmica en K, se obtiene kW. La energía útil anual integra la potencia aprovechable a lo largo del tiempo. Por ejemplo, 40 kW útiles medidos durante 3.000 horas de demanda coincidente equivalen a 120.000 kWh térmicos; no es una garantía de ningún modelo Mentis.
La refrigeración normal del compresor debe continuar cuando desaparezca la demanda térmica. Revise intercambiador, bombas, ventiladores, controles y pérdidas de presión con el fabricante; mantenga separados los circuitos de gas y agua. Descuente electricidad y mantenimiento adicionales. Considere el rendimiento de la caldera o bomba de calor existente: el plazo de retorno depende del beneficio neto.
Evalúe con Mentis Engineering los registros del compresor y el perfil de demanda térmica de su instalación PSA.