Una fuga interna permite el paso de gas por una válvula que debería estar cerrada. Puede no producir ruido; una variación de capacidad o pureza no identifica por sí sola la válvula afectada.
Registre las presiones de ambas torres, la entrada, el caudal de producto y la pureza en una misma escala temporal. Relacione adsorción, despresurización y eventual igualación con la secuencia del fabricante. El flujo normal de igualación no es una fuga; compare con un registro de funcionamiento correcto.
La orden de cierre del PLC no demuestra estanqueidad mecánica. El servicio cualificado debe evaluar presión de pilotaje, electroválvula, actuador y señal de posición si existe. Una presurización lenta o una descarga incompleta también puede deberse a restricciones de paso.
La presión de entrada inestable, un silenciador restringido, una demanda excesiva o errores de medida pueden producir curvas parecidas. Durante la parada, la temperatura y los volúmenes conectados también influyen. Confirme la fuga mediante el ensayo de aislamiento y estanqueidad específico del modelo; no use un límite universal de caída de presión.
Facilite modelo, número de serie, horas de alarma, varios ciclos completos y último mantenimiento. No desmonte componentes presurizados, obstruya escapes ni fuerce válvulas. Personal cualificado debe comprobar el aislamiento energético y la ausencia de presión en todos los volúmenes afectados antes de intervenir. Comparta los registros con Mentis para orientar la inspección.