El desgaste mecánico de los gránulos de adsorbente en secadores y sistemas PSA puede generar partículas finas. Sin embargo, también pueden proceder de corrosión de tuberías, residuos de montaje u otros contaminantes. CMS, zeolita y alúmina activada son productos distintos; el color o el aspecto no permiten identificar el origen de forma concluyente.
El servicio debe revisar el historial de carga y transporte, las condiciones del lecho que puedan permitir movimiento de los gránulos y los elementos de soporte y retención. También conviene evaluar cambios del ciclo de presión y caudales fuera de diseño. El arrastre de aceite y agua líquida representa otro riesgo de contaminación; no todo problema de pureza o punto de rocío procede del desgaste mecánico.
Registre una saturación más rápida del filtro de salida, el aumento de presión diferencial al mismo caudal, cambios del escape y desviaciones de calidad. Una presión diferencial elevada no demuestra por sí sola que el lecho esté agotado: influyen el dimensionamiento del filtro, el caudal y otros contaminantes. El polvo inicial limitado tras la puesta en marcha no equivale a una carga de partículas que aumenta continuamente; aplique los criterios del fabricante.
Prepare modelo, número de serie, horas, tipo de adsorbente, fecha del último cambio, frecuencia de sustitución de filtros y tendencias de presión y calidad. El muestreo y la inspección interna corresponden a personal competente tras aislar y comprobar la despresurización. Controle la exposición al polvo según la ficha de seguridad del adsorbente. Eliminar el filtro de salida, mezclar adsorbentes o añadir material sin planificación no resuelve la causa raíz.
Evalúe con Mentis Engineering el estado del adsorbente, la filtración y los ciclos. Incluya los cambios observados en su solicitud de mantenimiento para definir el alcance del servicio.