Una pequeña bolsita en un embalaje y un secador industrial responden a la misma necesidad: controlar la humedad. El gel de sílice es un adsorbente sólido y poroso de dióxido de silicio amorfo. Aunque se denomina gel, se utiliza habitualmente en gránulos o esferas duros. No debe confundirse con el gel de silicona.
Una ruta habitual acidifica una solución de silicato de sodio bajo condiciones controladas para formar una red de sílice. El gel se envejece, se lava para retirar subproductos solubles y se seca conservando su porosidad. El conformado y la clasificación generan gránulos o esferas. El proceso determina poros y resistencia mecánica. [1] [2]
El agua se adsorbe en los sitios hidrófilos de la superficie interna; a humedades adecuadas también contribuye la condensación capilar en los poros. La capacidad depende de humedad relativa y temperatura. Una misma cantidad no protege durante igual tiempo en cualquier entorno. El gel de sílice estándar es desecante, no un absorbedor de oxígeno.
Protege productos electrónicos y ópticos, envases farmacéuticos y mercancías durante almacenamiento y transporte. Las calidades adecuadas se emplean en secadores de aire y gases y respiradores de tanques o transformadores. La cromatografía utiliza grados específicos de sílice. El desecante de embalaje y el material de proceso industrial no son automáticamente intercambiables. [3] [4] [5]
El producto sin indicador puede no cambiar visiblemente de color al captar agua. En los productos indicadores, el color depende del aditivo utilizado. No permite determinar por sí solo pureza, capacidad o idoneidad. Revise la composición del indicador y la ficha de seguridad; el cambio de color no sustituye a una medición precisa de humedad o punto de rocío.
Las calidades industriales apropiadas pueden reutilizarse conforme a las condiciones de secado o regeneración del fabricante. Temperatura y duración dependen del producto, indicador y material de la bolsita. No existe una receta universal de calentamiento. El calor puede ser insuficiente para recuperar un material contaminado con aceite, roto o degradado.
En embalaje, considere volumen interno, permeabilidad a la humedad, humedad inicial y tiempo de protección. En secadores industriales, evalúe caudal, presión, temperatura de entrada, humedad objetivo, regeneración y resistencia de las partículas. Una humedad residual muy baja puede exigir tamiz molecular u otro diseño de lecho. No elija únicamente por precio por kilogramo.
Consulte a Mentis sobre secado de aire o gases. Comparta el fluido, caudal, presión, temperatura de entrada y punto de rocío requerido. Evaluaremos la idoneidad de gel de sílice, alúmina activada y tamiz molecular para el secador, y prepararemos una propuesta de sistema y adsorbente. [Mentis]